Tu InBody no mide grasa: la calcula
Un paper fundacional de 1970 estableció los principios físicos que todo equipo de bioimpedancia bioeléctrica (BIA) sigue usando hoy. Entender qué pasa cuando una corriente de baja intensidad atraviesa el cuerpo cambia la forma en que interpretas cada resultado de InBody, Tanita o cualquier báscula con análisis de composición corporal en consulta.

Resumen del estudio
Objetivo. Jan Nyboer, profesor de Wayne State University, sintetizó en Annals of the New York Academy of Sciences (1970) la base teórica para usar la impedancia eléctrica de los tejidos como medida del volumen biológico. Su trabajo recoge tres décadas de investigación propia y consolida los principios que hacen viable medir composición corporal sin invasión.
Diseño. Revisión teórica y experimental, con datos cuantitativos de resistividad volumétrica de tejidos vivos y experimentos en flujos de electrolitos contra hindrancias variables y constantes. Trabajo conceptual con experimentos de bench-test que validan la ecuación volumétrica.
Hallazgos principales.
- La grasa nunca se mide directamente. El equipo mide la resistencia que el cuerpo ofrece al paso de la corriente y deduce la composición a partir de tablas de resistividad volumétrica conocidas.
- Resistividad por tejido (ohm-cm), datos de Nyboer: plasma sanguíneo ~75; sangre completa ~150; hígado, riñón, bazo 200–500; materia gris cerebral ~300; materia blanca cerebral ~600; grasa ~1.500–1.600 (la más alta del cuerpo blando). La diferencia de magnitud entre grasa y tejido magro hace posible la inferencia.
- Ecuación volumétrica de Nyboer: V = ρ · L²/R, donde V es el volumen del segmento, ρ es la resistividad volumétrica, L es la longitud del trayecto eléctrico y R la resistencia medida.
- Frecuencia óptima clínica: 50–250 kHz. A frecuencias bajas, la membrana celular actúa como aislante y la corriente solo recorre el agua extracelular. A frecuencias altas, la membrana se vuelve "transparente" y la corriente atraviesa la célula completa. Los equipos modernos multifrecuencia explotan esta diferencia para estimar agua intracelular y extracelular por separado.
- La corriente clínica es segura. Energías tan bajas que requieren más de 24 horas para liberar una caloría completa.
¿Qué significa esto en la práctica?
Para el nutricionista deportivo, la lectura cambia completamente cuando se entiende qué está pasando dentro del equipo:
- El número de "grasa corporal" que aparece en la pantalla del InBody es producto de una ecuación predictiva alimentada por la resistencia medida. No es una observación directa de tejido adiposo.
- La hidratación, el horario, la temperatura corporal y la posición afectan la resistividad medida — no porque el equipo "se equivoque", sino porque cambian la realidad fisiológica que el equipo está midiendo. Una persona deshidratada presenta una resistencia mayor; el equipo, fiel a su física, interpreta ese aumento como menor masa magra.
- La comparación entre evaluaciones del mismo paciente solo es válida si las condiciones de medición se estandarizan: misma hora del día, mismo estado de hidratación, sin entrenamiento intenso previo, sin comer en las horas precedentes.
Para el médico deportivo o fisiólogo, el paper de Nyboer aporta un marco conceptual robusto:
- El segmento estudiado importa. La resistencia segmental varía porque la composición tisular cambia: brazo (mucha sangre y músculo en relación a grasa) versus tronco (heterogéneo, con pulmón de baja resistividad y vísceras de resistividad media).
- El uso de cuatro electrodos (tetrapolar) elimina la resistencia de contacto piel-electrodo del cálculo y entrega medidas reproducibles. Este principio, atribuido a Lord Kelvin y desarrollado por Nyboer en aplicación biológica, es el estándar de los equipos clínicos modernos.
Errores frecuentes en interpretación clínica:
- "El InBody dijo que perdí 2 kg de grasa esta semana". Improbable que sea grasa real. Más probable: cambio en agua corporal total, en distribución intra/extracelular o en glicógeno muscular.
- "El equipo subestima mi masa magra porque soy musculoso". En parte cierto: las ecuaciones predictivas se calibran en poblaciones específicas. Atletas con muy alta masa muscular y baja grasa pueden caer fuera del rango calibrado del equipo.
- "La medición fue exacta porque seguí el protocolo". La precisión (reproducibilidad) puede ser excelente; la exactitud (cercanía a un patrón oro como DEXA) depende de la ecuación y la población.
Puntos clave
- Ningún equipo de bioimpedancia mide grasa directamente: mide resistencia eléctrica y deduce composición desde tablas de resistividad
- La ecuación de Nyboer V = ρL²/R es la base matemática que usan InBody, Tanita, RJL y todos los equipos clínicos derivados
- La grasa tiene resistividad ~10 veces mayor que el tejido magro; esa diferencia es lo que permite la inferencia
- Las frecuencias clínicas seguras y útiles están entre 50 y 250 kHz; energía tan baja que tomaría más de un día liberar una caloría
- Hidratación, comida reciente y ejercicio previo son las tres variables que más distorsionan la lectura — estandarizar las condiciones es no negociable
Análisis crítico
Fortalezas del trabajo de Nyboer. El paper consolida un marco unificado entre la ley de Ohm eléctrica y la ley de Poiseuille hemodinámica. Establece la base para que un campo entero (cardiografía de impedancia, plethysmografía bioeléctrica, BIA moderna) tenga fundamento físico sólido. Los datos de resistividad por tejido siguen siendo válidos en lo cuantitativo y se han confirmado en estudios posteriores.
Limitaciones contextuales. Nyboer escribió en 1970, antes del desarrollo de equipos multifrecuencia, antes del análisis vectorial de impedancia (BIVA), y antes de que se establecieran protocolos estandarizados internacionales. Aplicar literalmente su ecuación a un paciente sin las correcciones modernas (calibración por sexo, edad, etnia, hidratación) entrega estimaciones imprecisas.
Variabilidad biológica documentada. El propio Nyboer advierte que la resistividad de la sangre completa depende de hematocrito, temperatura y velocidad de flujo. Los tejidos vivos no tienen una resistividad fija: varía con el estado fisiológico. Esto no invalida el método; obliga a interpretarlo en contexto.
El problema de la ecuación predictiva. El paper establece la física, pero los equipos comerciales agregan capas de ecuaciones empíricas — no siempre transparentes — que convierten la resistencia medida en porcentaje de grasa. Dos equipos con la misma medición de R pueden reportar porcentajes distintos de grasa porque usan ecuaciones distintas. La validez del número final depende de que la ecuación se haya validado en una población similar a la del paciente.
Conclusión editorial
La consulta de nutrición deportiva moderna gira muchas veces alrededor del valor de "porcentaje de grasa corporal" que aparece en la pantalla del equipo. La precisión de ese número se sobreestima sistemáticamente por dos razones: porque el atleta lo trata como verdad observada y porque el profesional lo reporta sin las salvedades que la física exige.
Lo que mide tu InBody no es grasa. Es resistencia eléctrica. La grasa entra en el cálculo como un supuesto: porque su resistividad es alta, porque tu segmento corporal se modela como un cilindro homogéneo en paralelo, porque tu hidratación se asume típica. Ninguno de esos supuestos es absolutamente cierto en cada paciente, en cada momento del día.
Esto no descalifica la BIA como herramienta clínica — la convierte en una herramienta más útil cuando se interpreta correctamente. La medición seriada del mismo paciente, en condiciones estandarizadas, es genuinamente valiosa para detectar tendencias. La medición única, sin contexto, comparada contra un valor "ideal" descontextualizado, es una fuente de mala práctica que la formación profesional debería corregir.
El paper de Nyboer no se lee hoy para aprender la física de cero. Se lee para recordar que detrás de cada gráfico circular en la hoja de resultados de un InBody hay un experimento de electrolitos en un tubo de vidrio, una ecuación de Ohm aplicada a un cilindro, y la honestidad metodológica de un investigador que llamó al método por su nombre: una medida indirecta de espacio biológico.
Referencias
- Nyboer J. Electrorheometric Properties of Tissues and Fluids. Annals of the New York Academy of Sciences. 1970; 170: 410–420.
- Cole KS, Curtis HJ. Bioelectricity — Electric Physiology. In: Glasser O, ed. Medical Physics. Vol II. Yearbook Publishers, 1944: 82–90.
- Kubicek WG, Karnegis JN, Patterson RP, Witsoe DA, Mattson RH. Development and evaluation of an impedance cardiac output system. Aerospace Med. 1966; 37: 1208–1212.
- Lord Kelvin (W. Thomson). On the measurement of electrical resistance. Proc Royal Soc (London). 1861; 9: 313–328.
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