El dopaje invisible: por qué un suplemento legal puede dar positivo en un control
Un análisis sobre 66 suplementos deportivos comerciales encontró que el 38% contenía sustancias prohibidas que no aparecían en la etiqueta. Estimulantes como DMAA, higenamina, octodrina y BMPEA siguen apareciendo en pre-entrenos y quemadores vendidos en línea — y la Lista WADA 2024 los mantiene a todos prohibidos.

Resumen del estudio
Objetivo. Duiven y colaboradores (2021) buscaron establecer la prevalencia real de sustancias dopantes no declaradas en suplementos deportivos comerciales clasificados como "de alto riesgo": productos que afirman modular regulación hormonal, aumentar masa muscular, acelerar pérdida de grasa o entregar energía explosiva.
Diseño. Estudio analítico transversal. Las muestras fueron analizadas de forma ciega por LGC (Reino Unido), laboratorio acreditado ISO 17025, mediante un screening extendido capaz de detectar más de 200 sustancias incluidas en la Lista WADA.
Muestra. 66 productos provenientes de 21 marcas distintas, adquiridos en 17 tiendas online de Países Bajos. La selección priorizó deliberadamente productos del nicho con mayor riesgo histórico de adulteración: pre-entrenos, quemadores térmicos, "test boosters" y energizantes.
Hallazgos principales.
- 25 de 66 productos (38%) contenían al menos una sustancia prohibida no declarada en la etiqueta.
- Las sustancias detectadas incluyeron los estimulantes oxilofrina, BMPEA, NBDMPEA y DMAA, los esteroides anabólicos boldiona y 5-androstene-3β,17α-diol, el beta-2 agonista higenamina y el beta-bloqueante bisoprolol.
- En 3 productos, las concentraciones detectadas representaban un riesgo significativo de violación antidopaje en una sola toma a dosis recomendada.
Cohen y colaboradores (2021), en Clinical Toxicology, complementaron el panorama analizando 17 marcas etiquetadas con deterenol y cuantificaron las dosis por porción recomendada:
- BMPEA: 5,7 a 92 mg
- Octodrina: 18 a 73 mg
- Higenamina: 48 mg
- DMAA (1,3): 17 mg
El 24% de los productos combinaba 2 estimulantes prohibidos en una sola fórmula; un 24% adicional combinaba 3 o 4 simultáneamente.
¿Qué significa esto en la práctica?
Para el atleta competitivo, un pre-entreno o quemador comprado en internet es una ruleta rusa regulatoria. Bajo el principio de strict liability del Código Mundial Antidopaje, el deportista es responsable de cualquier sustancia detectada en su muestra biológica — declarada o no, intencional o no.
Para el nutricionista deportivo, la regla operativa es clara: cualquier suplemento que prometa "energía explosiva", "foco mental brutal", "termogénesis intensa" o "ganancias rápidas" debe tratarse como producto de riesgo hasta probar lo contrario. La etiqueta no es prueba.
Para el preparador físico, el deber es educativo. Las certificaciones de tercera parte como Informed Sport, NSF Certified for Sport y BSCG Certified Drug Free no eliminan el riesgo a cero, pero lo reducen significativamente al exigir análisis lote por lote.
Errores frecuentes que esta evidencia expone:
- "Natural significa permitido". Falso. La higenamina se extrae de Tinospora crispa y Aconitum y se promociona como ingrediente botánico, pero está clasificada en S3 — Beta-2 agonistas de la Lista WADA 2024 y prohibida tanto dentro como fuera de competencia.
- "Si fue prohibido, salió del mercado". Falso. La FDA prohibió DMAA en 2013 y aún aparecía en productos analizados en 2021.
- "La etiqueta es fiable". El 38% del estudio holandés dice lo contrario.
Puntos clave
- El 38% de los suplementos deportivos analizados por Duiven et al. (2021) contenía sustancias prohibidas no declaradas en la etiqueta
- La higenamina es un beta-2 agonista (clase S3) prohibido en y fuera de competencia, aunque se venda como ingrediente "natural"
- DMAA, octodrina y BMPEA son estimulantes sintéticos sin uso terapéutico aprobado, asociados a paro cardíaco y accidente cerebrovascular hemorrágico
- Bajo strict liability, la etiqueta no defiende al atleta: la sustancia detectada en orina es responsabilidad suya
- Las certificaciones independientes (Informed Sport, NSF, BSCG) reducen pero no eliminan el riesgo de contaminación
Análisis crítico
Fortalezas metodológicas. El estudio holandés utilizó un laboratorio acreditado ISO 17025 con un panel analítico amplio, y seleccionó deliberadamente productos del nicho de mayor riesgo — lo que aumenta la validez ecológica del hallazgo para el consumidor que efectivamente busca rendimiento.
Limitaciones importantes. La muestra es geográficamente limitada a tiendas online holandesas. La extrapolación al mercado chileno es razonable pero no estricta: los canales de distribución, la fiscalización aduanera y el origen del producto (China, EE. UU., Brasil) cambian la composición del riesgo localmente.
El sesgo de selección hacia productos de alto riesgo infla la prevalencia respecto al universo total de suplementos. La cifra del 38% no aplica a una proteína de suero estándar ni a creatina monohidrato simple. Aplica al nicho específico de pre-entrenos, quemadores, "test boosters" y energizantes — exactamente donde más consume el público fitness recreativo y de fuerza.
Sesgo de detección. Las técnicas analíticas evolucionan. Productos considerados "limpios" hace cinco años pueden contener contaminantes detectables hoy. El número real de violaciones inadvertidas podría ser mayor que el reportado.
Correlación vs. causalidad clínica. Los eventos adversos asociados a estas sustancias (paro cardíaco con deterenol, stroke hemorrágico con BMPEA, hipertensión severa con DMAA) provienen de reportes de caso, no de estudios poblacionales. No establecen causalidad estadística, pero sí una señal toxicológica suficiente para una postura precautoria firme.
Conclusión editorial
La conversación pública sobre suplementos deportivos sigue atrapada en la pregunta equivocada: ¿este producto sirve?. La pregunta clínicamente relevante es otra: ¿este producto contiene exactamente lo que dice contener — y nada más?.
La industria del suplemento opera en un vacío regulatorio donde la afirmación de la etiqueta no garantiza el contenido del frasco. Mientras la FDA y la EMA persiguen estimulantes de diseño que reaparecen cada pocos años con nuevos nombres comerciales, un laboratorio independiente que analiza 66 productos al azar encuentra que cuatro de cada diez tienen algo escondido.
Para el deportista de alto rendimiento chileno — sea CrossFit Games, Team Chile, fútbol profesional o triatlón competitivo — eso no es una curiosidad académica. Es la diferencia entre seguir compitiendo o cumplir dos años de inelegibilidad sin haber tomado nunca, conscientemente, una sustancia prohibida.
La nutrición deportiva basada en evidencia exige un giro de marco: dejar de pensar en suplementos como ingredientes y empezar a tratarlos como productos farmacológicos no regulados. El estándar mínimo para recomendar un suplemento a un atleta competitivo ya no es "lo probé y me sirvió". Es "lo certificó un tercero independiente y puedo trazar el lote".
Referencias
- World Anti-Doping Agency. The 2024 Prohibited List — World Anti-Doping Code, International Standard. Vigente desde 1 de enero de 2024.
- Duiven E, van Loon LJC, Spruijt L, Koert W, de Hon OM. Undeclared Doping Substances are Highly Prevalent in Commercial Sports Nutrition Supplements. J Sports Sci Med. 2021;20(2):328-338. doi:10.52082/jssm.2021.328
- Cohen PA, Travis JC, Vanhee C, et al. Nine prohibited stimulants found in sports and weight loss supplements: deterenol, phenpromethamine, oxilofrine, octodrine, BMPEA, DMAA, DMBA and higenamine. Clin Toxicol. 2021;59(11). doi:10.1080/15563650.2021.1894333
Créditos fotográficos: CHUTTERSNAP, Steven Lelham y Nastya Dulhiier en Unsplash.